El Apollo EVO es un hipercoche solo para circuito del fabricante alemán Apollo Automobil, con un V12 6.3 atmosférico de origen Ferrari, 800 hp de potencia declarada (unos 811 CV métricos) y algo menos de 1.300 kilos. Solo se fabricarán 10 unidades en todo el mundo. Su gran mensaje es de contracorriente: sin turbo, sin hibridación y sin ninguna intención de circular por la calle, es un homenaje a la gasolina pura justo cuando el resto de la industria la abandona.
APOLLO EVO
- Fabricante: Apollo Automobil, el único fabricante de hipercoches de Alemania, heredero de la antigua Gumpert
- Motor: V12 6.3 atmosférico de origen Ferrari, reelaborado por HWA, con 800 hp declarados (unos 811 CV métricos) a 8.500 rpm
- Transmisión: caja secuencial de 6 velocidades y tracción trasera
- Peso: unos 1.297 kg (2.860 libras), con monocasco de fibra de carbono; un 15% más rígido y un 10% más ligero que su antecesor
- Prestaciones: 0-96 km/h (0-62 mph) en 2,7 s y una velocidad máxima de 207,7 mph, unos 334 km/h
- Aerodinámica activa: alerón trasero hidráulico que se ajusta en menos de un segundo y genera más de 1.300 kg de carga
- Exclusividad: solo 10 unidades en el mundo, más raro que el mítico McLaren F1
- Precio: Apollo no lo publica oficialmente; la prensa especializada apunta a unos 3,5 millones de dólares
Hace unas semanas contábamos que el coche de producción más rápido del mundo ya no es un Bugatti, sino un eléctrico chino que ha superado los 496 km/h. Pues bien, en el extremo opuesto del automóvil hay quien apuesta por todo lo contrario, y con la misma convicción.
Se llama Apollo EVO, y es la respuesta más analógica posible a una época dominada por los kilovatios.
¿Qué es el Apollo EVO?

Es un hipercoche diseñado exclusivamente para circuito, obra de Apollo Automobil, un fabricante alemán muy pequeño y muy radical. Su historia viene de lejos: la marca hunde sus raíces en Gumpert, la firma que a principios de los 2000 construía máquinas brutales y sin concesiones, como el Gumpert Apollo que llegó a marcar récords en Nürburgring.
El EVO es el sucesor del Apollo Intensa Emozione (IE) de 2017 y llega para celebrar las dos décadas de la marca. Como su antecesor, se fabrica en una tirada mínima de 10 unidades, cada una hecha a mano y personalizada al gusto de su propietario a través de un programa de configuración a medida. La diferencia clave es que el EVO renuncia por completo a la homologación de calle: al no tener que cumplir la normativa de un coche matriculable, sus ingenieros han podido llevar la aerodinámica, el peso y el motor a un extremo imposible en un coche de carretera.
Un V12 atmosférico a contracorriente
El corazón del EVO es lo que lo convierte en noticia. Monta un V12 de 6,3 litros de origen Ferrari, reelaborado por HWA, la firma de ingeniería de Affalterbach ligada históricamente a la competición de Mercedes. Declara 800 hp (unos 811 CV métricos) y sube de vueltas hasta las 8.500 rpm con la banda sonora característica de un doce cilindros atmosférico.

Y ahí está la tesis del coche: ni turbo, ni compresor, ni una sola batería de apoyo. En 2026, cuando prácticamente todos los hipercoches nuevos recurren a la sobrealimentación o a la hibridación para exprimir cifras, Apollo hace lo contrario. Aspiración natural pura, en lo que muy probablemente sea uno de los últimos V12 atmosféricos que veamos nacer.
No es una decisión nostálgica sin más: un motor atmosférico entrega la potencia de forma más lineal y predecible, y suena de una manera que ningún turbo puede replicar. Para un coche pensado para el disfrute en pista y no para el cronómetro absoluto, esa pureza mecánica es el argumento.
Definición rápida: un motor atmosférico (o de aspiración natural) es el que respira aire a presión ambiente, sin turbo ni compresor que lo fuercen. Da menos potencia por litro que uno sobrealimentado, pero a cambio ofrece una respuesta más inmediata y un sonido más limpio, dos cosas muy valoradas por los puristas.
Obsesión por el peso y la aerodinámica




Si el motor es la emoción, el chasis es la ingeniería. El EVO se construye sobre un monocasco de fibra de carbono que, según la marca, es un 15% más rígido y un 10% más ligero que el del Intensa Emozione. El resultado es un peso de unos 1.297 kilos, una cifra muy baja para un hipercoche moderno, que se traduce en una agilidad que los coches más pesados no pueden igualar.
La carrocería, íntegramente de carbono, está cubierta de aletas, deflectores y winglets que no están ahí por estética: cada superficie empuja el aire para pegar el coche al suelo. Corona el conjunto un alerón trasero hidráulico capaz de reconfigurarse en menos de un segundo, generando más de 1.300 kilos de carga aerodinámica a velocidad de circuito. Es, prácticamente, el peso del propio coche empujando hacia abajo.
Con esa combinación —poco peso, mucha carga y un V12 de más de 800 CV mandando a las ruedas traseras a través de una caja secuencial— el EVO firma el 0-96 km/h en 2,7 segundos y una punta de unos 334 km/h.
¿Para quién es esto realmente?
Conviene ser honestos: para casi nadie. Y no pasa nada, porque tampoco pretende otra cosa.





El Apollo EVO no es un coche que vayas a ver en la calle, ni un modelo cuyas cifras vayan a influir en lo que conduce la gente. Es una pieza de coleccionista pura: 10 unidades en todo el planeta, un precio del que la prensa especializada habla en torno a los 3,5 millones de dólares y una lista de propietarios que ya está prácticamente cerrada. De hecho, la primera unidad de cliente, una configuración bautizada «Caribbean Dragon», hizo su debut mundial en el Festival de la Velocidad de Goodwood de 2026.
Su interés no está en la utilidad, sino en lo que representa. Mientras el récord de velocidad absoluta se electrifica y la normativa estrecha el cerco sobre los motores de combustión, un puñado de fabricantes artesanales insiste en preservar la experiencia más analógica del automóvil. El EVO es uno de esos gestos: no el coche más rápido del mundo, pero quizá uno de los últimos de su especie.
EN RESUMEN: el Apollo EVO es un hipercoche de circuito con un V12 atmosférico de más de 800 CV, sin turbo ni hibridación, del que solo se fabricarán 10 unidades. No es relevante por lo que puedas comprar, sino por lo que simboliza: el homenaje a la gasolina pura en el mismo año en que un eléctrico se corona como el coche de producción más rápido del mundo. Dos visiones opuestas del automóvil, conviviendo en el mismo 2026.
Preguntas Frecuentes
Apollo no publica un precio oficial en su web. La prensa especializada sitúa el precio de partida en torno a los 3,5 millones de dólares, y las configuraciones personalizadas del programa a medida suben bastante esa cifra. Solo se fabricarán 10 unidades en todo el mundo.
No. El Apollo EVO está diseñado exclusivamente para uso en circuito y no está homologado para carretera. Precisamente esa libertad respecto a la normativa de calle es lo que permite a sus ingenieros llevar al extremo la aerodinámica, el peso y el motor.
Un V12 de 6,3 litros atmosférico de origen Ferrari, reelaborado por la firma alemana HWA, con 800 hp declarados (unos 811 CV métricos) que gira hasta las 8.500 rpm. No usa turbo ni sistema híbrido, algo cada vez más raro en los hipercoches modernos.
Fuentes: Apollo Automobil (web oficial del EVO) y Autoweek, que reproduce el comunicado del fabricante. Las cifras técnicas son las declaradas por Apollo; la potencia se comunica en 800 hp (unos 811 CV métricos). El precio no figura en la web oficial de la marca. Este artículo es un análisis sobre datos oficiales y públicos, no una prueba de conducción.
Publicado el 26/08/2026



